Un poco de Historia

La historia del dique se inicia en el año 1889, cuando el Gobierno de la provincia de Tucumán empieza a planificar la construcción de una represa que pudiera almacenar y distribuir las aguas del Río Salí, ya que su cantidad no era pareja entre los diversos canales de riego de la zona.

En el año 1898 durante el gobierno de Lucas Córdoba, comienza el estudio del comportamiento de todos los afluentes del río, para que dos años más tarde, con un aparente ritmo firme, se realice la planificación de la obra, que es concretada con los primeros trabajos topográficos en la zona por parte del Departamento de Ingeniería. Esto logra que el ingeniero Carlos Wauters presente el primer proyecto formal en 1903, en el que consta la construcción de un dique de 60 metros de altura. Esto ocasiona una rápida ejecución al año siguiente, pero a los pocos meses fuera suspendida por las dudas surgidas en cuanto a las fundaciones y excavaciones.

Hacia 1906, por un pedido expreso del gobierno provincial, los ingenieros Emilio Candiani, Santiago Barabino y Belisario Garaffa, hacen los estudios pertinentes en la obra, y concluyen con la presentación de un informe en el que consideran que es factible la ejecución de la obra, salvo una pequeña modificación del proyecto anterior. Aun así, el gobierno encarga dos años mas tarde, nuevos estudios.

En 1909 el gobierno provincial solicita al gobierno nacional, el nombramiento de una comisión para que se expida sobre la posibilidad de hacer el dique. Ese dictamen se produce a los pocos meses.

Habría que esperar hasta 1915 cuando la Dirección General de Irrigación del Ministerio de Obras Públicas de la Nación diera a conocer un nuevo proyecto, que fue elaborado por el ingeniero Juan Carlos Pasalacqua, quien proponía la construcción de un murallón de 55 metros de altura (5 menos que el proyecto anterior). Pero la obra fue aplazada por un simulado vaivén económico de la época. A pesar de estar muy al margen de todo contexto internacional (que se encontraba afectado por una tremenda crisis económica y financiera debido a la primera guerra mundial), fue la excusa para detener la obra, a pesar de ser de primera necesidad para la provincia.

No obstante, a partir de 1935 la provincia empieza a tramitar la construcción mediante leyes, licitaciones y adjudicaciones, particularmente por la Ley Nacional 12002, en la que el Poder Ejecutivo Nacional, autoriza a concretar mediante licitación pública el dique de embalse.

Hacia 1939, se logra realizar la licitación autorizada y al año siguiente se realizan las aperturas de las propuestas para la construcción del dique, en la que se presentan un total de 9 empresas, con 69 proyectos y variantes. Finalmente, la firma Amburesen Da. Co. resulta ganadora del concurso e inicia sus trabajos en 1943. Pero el plan vuelve a ser suspendido hacia 1947.

Al año siguiente el ingeniero Enrique Zuleta recomienda abandonar definitivamente la construcción del dique y buscar una ubicación más adecuada.

Por una decisión de la compañía estatal “Agua y Energía Eléctrica de la Nación” decide retomar los estudios previos en 1956, creando para su fin una comisión integrada por profesionales y técnicos, para que realice los estudios geológicos para proyectar la obra, en base a los nuevos conocimientos técnicos de la mecánica de los suelos. Dos años más tarde, esta comisión finaliza la reevaluación del plan, en la que concluye con los análisis después de proyectar las conjeturas que se planteaban. Este peritaje, es elevado a las autoridades.

A mediados de 1960, el gobierno de la provincia de Tucumán gestiona el aval del Banco Industrial de la Nación, y su gobernador, Doctor Celestino Gelsi firma el Decreto autorizando al Departamento de Hidráulica a realizar un concurso internacional de propuestas en base a un proyecto de Agua y Energía Eléctrica, para contratar la construcción del dique. Las obras deben realizarse aguas arriba de la primitiva construcción encarada en el año 1943.

Finalmente el 25 de octubre de 1961 se firma un contrato con la empresa inglesa Richard Constain y al año siguiente se construyen 7 casas que sirvieron como viviendas a los ingenieros que tenían a su cargo la construcción del dique. La obra es concluida en la primera mitad del año 1966.

Vista Aérea

Villa Jardín

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Capilla

Villa Jardín

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Boquillas

Usina Eléctrica

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Datos Técnicos

Inicio de Obras:

Julio de 1962

Finalización de Obras:

Diciembre de 1965

Empresa Constructora:

Richard Constain (Inglaterra)

Costo Total:

13.050.000 libras esterlinas

Terreno:

Formación de rocas sedimentaria

Relleno:

4.732.000 metros cúbicos

Largo Máximo del Lago:

11 kilómetros

Ancho Máximo del Lago:

4 kilómetros

Profundidad Máxima:

67 metros

Riego:

70.000 Hectáreas

Producción Agua Potable:

600.000 habitantes

Superficie del Embalse:

1.360 hectáreas

Caudal:

350 hectómetros

Energía:

Usina con una potencia de 14.000 kilowatts

Afluentes:

Acequiones, Choromoro, Vipos, y Salí

El Cadillal, Hoy

Aprovechando los pocos 26 kilómetros que distan de la ciudad de San Miguel de Tucumán y de una temperatura media mucho menor a la capital, que ronda los 18°C, el espejo de agua es elegido por miles de tucumanos durante los fines de semana y vacaciones para refrescarse, recrearse, pero principalmente escapar del ruido.

Debido a su ancho irregular por las variantes topográficas de la zona y a su profundidad de hasta 67 metros en donde llegan las últimas estribaciones de la sierra de Medina, el lago se convierte en un espacio privilegiado para la pesca del pejerrey, además de desarrollar en él numerosas actividades tales como navegación a vela, jet-sky, sky acuático, buceo. Entre otras disciplinas fuera del agua, se destacan el mountain bike y el trekking.